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Piedra pómez, ¿sabes emplearla correctamente?

Seguro que lo sabes de sobra, nuestros pies son esa parte del cuerpo tan castigada en la que aparecen daños y lesiones, como pueden ser las durezas o los callos. Esto se debe principalmente a nuestros hábitos diarios, sobre todo por la utilización de un calzado cerrado, inapropiado e incómodo. Evidentemente, lo primero que te recomendamos es cambiar lo anterior. No obstante, si ya padeces estas afecciones, hoy queremos destacarte una gran aliada, la piedra pómez. ¡Descubre cómo utilizarla correctamente con Decolores Natur!

Piedras pómez de Decolores Natur

En primer lugar, queremos hablarte de nuestra piedra pómez volcánica, la variante que más se asemeja al producto comercial. Ésta es un excelente exfoliante natural utilizado principalmente para el cuidado de los pies. Y es que gracias a ella se eliminan durezas de la piel, callosidades y también se retira la piel muerta, tanto en pies como en codos. Originaria de Siria, nuestro artículo cuenta con una extensa vida útil.

 

Por otro lado, tenemos la piedra pómez de Terracota, un remedio natural que, nuevamente, es empleado para el cuidado de los pies y los codos. No obstante, se diferencia del anterior en su elaboración, la cual se basa en arcilla natural de Terracota.

 

Esta piedra de barro cocido, un producto 100% artesano, resulta ideal para eliminar asperezas, durezas, retirar pieles muertas y callosidades. ¡Como para no optar por ambas!

Pasos y consejos para usar la piedra pómez

Limpiar los pies profundamente. Antes de emplear la piedra pómez, debemos higienizar la zona del cuerpo que queremos exfoliar. En el caso de las manos o los codos, hacerlo durante la ducha será suficiente. Sin embargo, respecto a los pies, te recomendamos sumergirlos durante unos minutos en agua tibia, mezclada con un jabón natural y esperar a que la piel esté lisa y blanda. 

 

Humedece la piedra. Para que este artículo se deslice de forma fluida por tu piel, sin quedarse atascada, es recomendable que la piedra pómez esté mojada.

 

Frota con suavidad las zonas que pretendas exfoliar. Hazlo a través de movimientos circulares y suaves, sin presionar demasiado, hasta que notes que la piel dura se cae y aparece una nueva. Presta especial atención a los talones y los dedos.

Si, una vez llevado a cabo este proceso, observas y sientes que tienes zonas con durezas en tu piel, repite hasta que consigas el resultado que esperas.

 

Si, una vez llevado a cabo este proceso, observas y sientes que tienes zonas con durezas en tu piel, repite hasta que consigas el resultado que esperas. 

 

Cuando acabes, seca correctamente la zona con una toalla. Posteriormente, es aconsejable aplicar un aceite o crema hidratante, evitando así que la piel quede reseca. Nuestro aceite de coco, aceite de almendras y crema hidratante corporal son ideales. ¡Sigue nuestros consejos y luce un mejor aspecto!

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