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Retinol vs bakuchiol: ¿cuál elegir según tu piel?

Bakuchiol vs retinol: diferencias y cuál elegir si tienes la piel sensible

Si te interesan los activos antiedad, seguramente te has encontrado más de una vez con esta comparación: bakuchiol vs retinol.

El retinol lleva décadas siendo uno de los ingredientes de referencia para tratar algunos signos visibles del envejecimiento. Arrugas, textura irregular, manchas o pérdida de luminosidad son algunos de los motivos por los que se incorpora a muchas rutinas faciales.

Pero no todas las pieles lo toleran igual.

Sequedad, descamación, sensación de tirantez o irritación pueden aparecer especialmente al comenzar a utilizar retinoides. Y cuando hablamos de una piel sensible o reactiva, la tolerancia se convierte en un factor tan importante como la eficacia.

Aquí aparece el bakuchiol, un activo de origen vegetal que en los últimos años ha despertado un enorme interés y que frecuentemente encontramos definido como una “alternativa natural al retinol”.

Pero ¿realmente son equivalentes? ¿El bakuchiol funciona igual que el retinol? ¿Y por qué puede resultar especialmente interesante cuando tenemos la piel sensible?

La respuesta necesita algunos matices.

Retinol y bakuchiol: ¿son realmente lo mismo?

No. Y esta es probablemente la primera idea que debemos tener clara.

El retinol es un derivado de la vitamina A y pertenece a la familia de los retinoides. Su uso cosmético está ampliamente estudiado y existe una extensa evidencia sobre su capacidad para mejorar determinados signos del fotoenvejecimiento.

El bakuchiol, por el contrario, es un compuesto de origen vegetal que no pertenece a la familia de los retinoides ni es vitamina A.

Entonces, ¿por qué se comparan?

Porque, aunque químicamente son diferentes, se ha observado que el bakuchiol puede actuar sobre algunas vías relacionadas con procesos cutáneos que también nos interesan cuando utilizamos retinoides.

De ahí que se utilicen expresiones como retinol-like. Pero conviene no confundirlas: decir que presenta una actividad que puede recordar en determinados aspectos al retinol no significa que el bakuchiol sea un “retinol vegetal” ni que ambos activos sean exactamente iguales.

¿Qué es el retinol y qué puede hacer por la piel?

El retinol es probablemente uno de los activos cosméticos más conocidos cuando hablamos de envejecimiento cutáneo.

Utilizado correctamente y en formulaciones adecuadas, puede ayudar a mejorar la apariencia de líneas finas, arrugas, manchas, textura irregular y otros signos relacionados con el fotoenvejecimiento.

Pero existe una segunda parte de la historia que también debemos contar. El retinol puede resultar irritante para algunas personas, especialmente al comenzar a utilizarlo o cuando la concentración, frecuencia de aplicación o formulación no se adapta bien a la piel.

  • Sequedad
  • Descamación
  • Enrojecimiento
  • Sensación de tirantez
  • Escozor o irritación

Esto no convierte al retinol en un ingrediente malo o tóxico. Significa que es un activo cuya introducción en la rutina requiere criterio y que no todas las pieles presentan la misma tolerancia.

Precisamente por eso la pregunta no debería ser únicamente “¿Cuál es más potente?”. También deberíamos preguntarnos: “¿Qué activo puedo mantener en mi rutina sin comprometer el confort de mi piel?”, especialmente cuando hablamos de piel sensible.

¿Qué es el bakuchiol y para qué sirve?

El bakuchiol es un compuesto de origen vegetal que se obtiene tradicionalmente de Psoralea corylifolia.

Su creciente presencia en cosmética se debe a sus propiedades antioxidantes y a su potencial para mejorar diferentes signos del envejecimiento cutáneo.

La investigación disponible ha observado resultados interesantes sobre parámetros como la apariencia de arrugas, pigmentación, elasticidad o textura. También ha despertado interés por su perfil de tolerancia, especialmente frente a algunos de los efectos irritativos asociados a los retinoides.

Sin embargo, hay algo importante que debemos recordar: tenemos mucha más investigación acumulada sobre retinoides que sobre bakuchiol.

Una revisión sistemática publicada en 2024 analizó 15 ensayos clínicos en humanos con formulaciones tópicas que contenían bakuchiol y encontró resultados prometedores, pero también limitaciones importantes. Por eso preferimos hablar de un activo prometedor y muy interesante, especialmente para determinadas pieles, en lugar de presentarlo como un sustituto idéntico del retinol.

Bakuchiol vs retinol: principales diferencias

Por tanto, bakuchiol o retinol no debería convertirse en una competición para decidir cuál es universalmente mejor. Dependerá de la piel, de lo que queramos tratar, de la formulación y, sobre todo, de nuestra tolerancia.

¿El bakuchiol funciona igual que el retinol? Esto es lo que sabemos

Existe un estudio especialmente interesante porque comparó directamente ambos activos. En un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado y doble ciego publicado en British Journal of Dermatology, 44 participantes utilizaron durante 12 semanas bakuchiol al 0,5 % dos veces al día o retinol al 0,5 % una vez al día.

Los investigadores observaron mejoras significativas en arrugas e hiperpigmentación en ambos grupos y no encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos tratamientos en esos parámetros. Sin embargo, quienes utilizaron retinol reportaron más descamación y escozor.

Es un resultado muy interesante, especialmente cuando hablamos de tolerancia. Pero no deberíamos convertir un estudio en la afirmación “El bakuchiol hace exactamente lo mismo que el retinol”.

El estudio tenía únicamente 44 participantes y la cantidad y calidad de investigación disponible sobre bakuchiol sigue siendo muy inferior a la que existe sobre retinoides. En cosmética, tener criterio también significa saber convivir con los matices.

¿Por qué el bakuchiol puede ser interesante para la piel sensible?

Aquí es donde la comparación se vuelve especialmente relevante.

Una piel sensible puede reaccionar con mayor facilidad ante determinados estímulos y activos. Y si nuestra piel responde al retinol con irritación persistente, rojeces, descamación o falta de confort, utilizar un activo teóricamente eficaz que continuamente nos obliga a abandonar la rutina deja de tener demasiado sentido.

El bakuchiol presenta una ventaja interesante: los estudios disponibles sugieren una buena tolerancia cutánea.

Un estudio clínico realizado específicamente en 60 mujeres con piel sensible —incluyendo participantes con rosácea, dermatitis atópica o intolerancia cosmética— evaluó durante cuatro semanas una rutina que contenía bakuchiol. La formulación fue bien tolerada y se observaron mejoras en diferentes parámetros de apariencia e hidratación. Hay que tener en cuenta que se evaluaba una formulación completa, no bakuchiol aislado.

Por eso puede ser una alternativa a considerar cuando:

  • Tienes piel sensible o reactiva
  • Has intentado utilizar retinol y tu piel no lo tolera bien
  • Buscas introducir un activo antiedad de manera más amable
  • Notas sequedad o falta de confort con determinados activos
  • Prefieres incorporar un activo de origen vegetal

Eso tampoco significa que el bakuchiol jamás pueda producir una reacción. Cualquier ingrediente cosmético puede resultar inadecuado para una persona concreta.

Especialmente si tienes una piel muy reactiva o alguna patología dermatológica, es recomendable introducir los productos progresivamente y consultar con un profesional sanitario cuando sea necesario.

Y aquí aparece otro concepto fundamental: la barrera cutánea. Cuando está alterada, la piel puede sentirse más tirante, sensible o reactiva. Por eso no tiene sentido pensar únicamente en activos antiedad sin prestar atención al estado general de nuestra piel.

Entonces, ¿bakuchiol o retinol?

No existe una única respuesta.

Si utilizas retinol, tu piel lo tolera perfectamente y estás satisfecha con tu rutina, no existe ninguna razón para abandonarlo simplemente porque haya aparecido otro ingrediente de moda.

Si, por el contrario, tienes una piel sensible, reactiva o has intentado incorporar retinol varias veces y siempre acabas abandonándolo por irritación, el bakuchiol puede ser una alternativa especialmente interesante.

No buscamos el activo más potente porque sí. Buscamos aquello que ayude a tu piel respetando sus necesidades y su equilibrio.

Cómo incorporar el bakuchiol a tu rutina

El bakuchiol puede encontrarse en diferentes tipos de formulaciones. La elección no depende únicamente del activo, sino también del resto de ingredientes y de las necesidades de la piel.

En Decolores hemos incorporado bakuchiol en dos productos diferentes.

Sérum Bakuchiol Regenerative

Nuestro Sérum Bakuchiol Regenerative es una fórmula oleosa que combina bakuchiol con escualeno, bisabolol y diferentes aceites vegetales. Está orientado a pieles que buscan nutrición, firmeza, elasticidad, luminosidad y confort, y puede resultar interesante para pieles sensibles o reactivas que no han tolerado bien el retinol.

Crema facial con Bakuchiol

La Crema hidratante Bakuchiol de Decolores combina bakuchiol con ceramidas, ácido ferúlico, ácido hialurónico, vitamina E, manteca de karité y diferentes aceites vegetales. Puede ser una opción interesante cuando, además del tratamiento de los signos visibles del envejecimiento, buscamos hidratación, nutrición y apoyo a la función barrera.

No se trata de acumular activos ni de crear una rutina interminable. Se trata de entender qué necesita tu piel y elegir en consecuencia.

Preguntas frecuentes sobre bakuchiol y retinol

¿El bakuchiol es un retinol natural?

No exactamente. El bakuchiol es un compuesto de origen vegetal, pero no es retinol, vitamina A ni pertenece a la familia de los retinoides. Se compara con ellos porque comparte algunos efectos de interés cosmético, aunque actúa mediante mecanismos diferentes.

¿El bakuchiol es adecuado para piel sensible?

Puede ser una opción interesante. Algunos estudios han mostrado buena tolerancia en personas con piel sensible, aunque esto no significa que ningún cosmético con bakuchiol pueda producir irritación en ninguna persona.

¿Bakuchiol o retinol para las arrugas?

Los retinoides cuentan con una evidencia científica mucho más extensa. El bakuchiol también ha mostrado resultados prometedores sobre signos de fotoenvejecimiento, incluida la apariencia de las arrugas, pero su evidencia clínica es todavía más limitada.

¿Puedo utilizar bakuchiol si no tolero el retinol?

Precisamente este es uno de los escenarios en los que el bakuchiol puede resultar especialmente interesante. Si el retinol produce irritación persistente, conviene valorar alternativas y revisar también el estado de la barrera cutánea.

¿Tu piel no tolera bien el retinol?

No necesitas forzarla para cuidar los signos del envejecimiento.

El bakuchiol puede ser una alternativa interesante si buscas trabajar firmeza, textura, luminosidad y arrugas desde una rutina que tenga en cuenta también el confort de tu piel.

Descubre las fórmulas con bakuchiol de Decolores y encuentra la que mejor se adapta a las necesidades de tu piel.

Descubrir Sérum Bakuchiol Regenerative

Descubrir Crema facial Bakuchiol

 

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